[CD] Dönnhoff Riesling trocken 2004/2005
Dönnhoff Riesling trocken 2004/2005 * €Weingut Hermann Dönnhoff
Nahe (Oberhausen, Alemania)
11.0% Alc. En 2004 y 11.5% Alc. en 2005
100% Riesling
Precio 12€
La región de Nahe, situada al oeste de Alemania, alrededor del valle del afluente del Rin del mismo nombre que la región, existe administrativamente desde 1930, y hasta entonces pocos vinos se embotellaban localmente. Su fama, por tanto, es reciente, y es difícil hablar aquí de una identidad o tipicidad. La zona superior (Nahe superior) incluye pueblos tan nombrados como Schlossböckelheim, Niederhausen y Oberhausen, con suelos abundantes en pizarra. La mayor parte de la región está plantada con Riesling, y los vinos producidos pueden recordar a los buenos de la región de Mosel por su elegancia y concentrado frescor. Gracias al curso oeste-este del río, muchos viñedos tienen una exposición ideal hacia el sur, que modera el clima continental general de la región. En estos casos podemos encontrar rieslings a la altura de los mejores de Alemania, con un perfecto equilibrio entre concentración y elegancia, entre frutosidad y mineralidad. El resto de suelos se diversifica entre arcilla ferrosa en la zona baja y algo de terreno volcánico también en la zona alta. La zona media comparte los suelos pizarrosos de la zona alta.
Helmut Dönhoff tomó las riendas del Weingut Hermann Dönhoff, cuya familia practica la viticultura desde mediados del siglo XVIII, en el año 1971, siendo aún muy joven. Hoy día es una bodega de culto, situada en la cúspide de los vinos de calidad alemanes. Estos vinos son famosos por su pureza y definición, magnífica concentración y moderación con los portes aromáticos de botrytis en los vinos que la suelen mostrar. La bodega cuenta con 12 ha de Riesling de un total de 16 ha de viñedo para una producción total de unas cien mil botellas. Poseen viñas en pagos calificados como Hermanshöhle (con viñas de sesenta años) y Brücke. La bodega es miembro de la VDP.
Hace poco leímos de John Gilman en su View from the Cellar que para Helmut Dönnhoff la clasificación en la que mejor se expresa el terruño de sus rieslings es el spätlese. Es a este nivel cuando la complejidad alcanza su máximo grado, cuando los diferentes factores aromáticos y gustativos de las diferentes fuentes están mejor equilibrados y se expresan mejor. Es un detalle significativo de su filosofía, que busca siempre la complejidad, el equilibrio y la sutileza, factores que suelen ir de la mano.
En la fermentación y crianza de sus rieslings utiliza una combinación de fuders de madera y tanques de acero inoxidable, aprovechando las ventajas de cada uno. Los periodos que pasa el vino en uno u otro dependerá de las características de la añada. La primera etapa en los fuders de 1200 lirtos proporciona un intercambio de oxígeno al vino que le beneficia. Esta primera etapa suele durar entre 3 y 6 meses, dependiendo de la acidez del vino de base. Los vinos más dulces, a partir de la categoría auslese, no suelen ver la madera.
Se intenta hacer uso de levaduras indígenas dentro de lo posible, pero si las circunstancias de la fermentación lo exigen, la bodega utiliza levaduras que ellos mismos cultivan, en vistas de mantener siempre la máxima calidad en el vino.
El Riesling Trocken de Dönnhoff procede de uvas de los pagos Leistenberg y Kiessenlberg, ambos en Oberhausen, de suelos compuestos de pórfido y pizarra desmoronada. Algunos datos sobre las dos añadas:
Añada 2004:
- Volumen de alcohol 11,0%
- Acidez 8,3 gr/l
- Azúcar residual 8,8 gr/l
Añada 2005:
- Volumen de alcohol 11.7%
- Acidez 7.5 gr/l
- Azúcar residual 8.5 gr/l
Se ha descrito en la prensa especializada a la añada 2004 alemana como clásica. Esto quiere decir vinos en general con acidez marcada, con problemas de maduración en los peores casos y con gran pureza y expresión del terroir en los mejores. En verano las temperaturas fueron bajas, pero cuando se acercaba la época de la vendimia, las temperaturas subieron y esto permitió una buena maduración en los pagos mejor expuestos y en manos de productores pacientes. Una añada de poca botrytis. En contraposición, 2005 ha sido una añada de mayor madurez, pero sin sacrificar una buena acidez. Una añada de mayor voluptuosidad y menos sutileza. Algunos hablan ya de la añada del siglo...
Pero veamos cómo se muestran ambos vinos en la copa. En general podríamos decir que el 2004 es más austero en boca, más cítrico en nariz, mostrando por su parte 2005 unos aromas más de fruta de hueso y un mayor equilibrio y concentración sápidas. Además 2005 muestra aún algo de carbónico. Estas diferencias son, por supuesto, muy sutiles, aunque no dejan de ser patentes, sobre todo en nariz, donde la mayor madurez del 2005 frente a su predecesor es patente. Por otro lado, el año en botella que lleva 2004 le ha dado cierta vinosidad y eliminado cualquier resto de carbónico. Este último además, al tener unos aromas frutales más tenues, muestra más sutilezas, como un fondo mineral más marcado que en el 2005 se ve más abrumado por los aromas frutales, sin que ello signifique que no esté presente. Ambos son vinos de gran limpieza y precisión aromática en nariz, riesling en estado puro, así como una magnífica ligereza y frescura en boca, con una muy respetable concentración sápida dado el rango de precios en el que nos movemos. Quizá en este aspecto el 2005 destaque, con una mayor concentración sápida y persistencia, y quizá, cuando el carbónico se desvanezca, una menor sensación de frescor.
En cualquier caso, dos estupendos vinos a un precio muy asequible.
Helmut Dönhoff tomó las riendas del Weingut Hermann Dönhoff, cuya familia practica la viticultura desde mediados del siglo XVIII, en el año 1971, siendo aún muy joven. Hoy día es una bodega de culto, situada en la cúspide de los vinos de calidad alemanes. Estos vinos son famosos por su pureza y definición, magnífica concentración y moderación con los portes aromáticos de botrytis en los vinos que la suelen mostrar. La bodega cuenta con 12 ha de Riesling de un total de 16 ha de viñedo para una producción total de unas cien mil botellas. Poseen viñas en pagos calificados como Hermanshöhle (con viñas de sesenta años) y Brücke. La bodega es miembro de la VDP.
Hace poco leímos de John Gilman en su View from the Cellar que para Helmut Dönnhoff la clasificación en la que mejor se expresa el terruño de sus rieslings es el spätlese. Es a este nivel cuando la complejidad alcanza su máximo grado, cuando los diferentes factores aromáticos y gustativos de las diferentes fuentes están mejor equilibrados y se expresan mejor. Es un detalle significativo de su filosofía, que busca siempre la complejidad, el equilibrio y la sutileza, factores que suelen ir de la mano.
En la fermentación y crianza de sus rieslings utiliza una combinación de fuders de madera y tanques de acero inoxidable, aprovechando las ventajas de cada uno. Los periodos que pasa el vino en uno u otro dependerá de las características de la añada. La primera etapa en los fuders de 1200 lirtos proporciona un intercambio de oxígeno al vino que le beneficia. Esta primera etapa suele durar entre 3 y 6 meses, dependiendo de la acidez del vino de base. Los vinos más dulces, a partir de la categoría auslese, no suelen ver la madera.
Se intenta hacer uso de levaduras indígenas dentro de lo posible, pero si las circunstancias de la fermentación lo exigen, la bodega utiliza levaduras que ellos mismos cultivan, en vistas de mantener siempre la máxima calidad en el vino.
El Riesling Trocken de Dönnhoff procede de uvas de los pagos Leistenberg y Kiessenlberg, ambos en Oberhausen, de suelos compuestos de pórfido y pizarra desmoronada. Algunos datos sobre las dos añadas:
Añada 2004:
- Volumen de alcohol 11,0%
- Acidez 8,3 gr/l
- Azúcar residual 8,8 gr/l
Añada 2005:
- Volumen de alcohol 11.7%
- Acidez 7.5 gr/l
- Azúcar residual 8.5 gr/l
Se ha descrito en la prensa especializada a la añada 2004 alemana como clásica. Esto quiere decir vinos en general con acidez marcada, con problemas de maduración en los peores casos y con gran pureza y expresión del terroir en los mejores. En verano las temperaturas fueron bajas, pero cuando se acercaba la época de la vendimia, las temperaturas subieron y esto permitió una buena maduración en los pagos mejor expuestos y en manos de productores pacientes. Una añada de poca botrytis. En contraposición, 2005 ha sido una añada de mayor madurez, pero sin sacrificar una buena acidez. Una añada de mayor voluptuosidad y menos sutileza. Algunos hablan ya de la añada del siglo...
Pero veamos cómo se muestran ambos vinos en la copa. En general podríamos decir que el 2004 es más austero en boca, más cítrico en nariz, mostrando por su parte 2005 unos aromas más de fruta de hueso y un mayor equilibrio y concentración sápidas. Además 2005 muestra aún algo de carbónico. Estas diferencias son, por supuesto, muy sutiles, aunque no dejan de ser patentes, sobre todo en nariz, donde la mayor madurez del 2005 frente a su predecesor es patente. Por otro lado, el año en botella que lleva 2004 le ha dado cierta vinosidad y eliminado cualquier resto de carbónico. Este último además, al tener unos aromas frutales más tenues, muestra más sutilezas, como un fondo mineral más marcado que en el 2005 se ve más abrumado por los aromas frutales, sin que ello signifique que no esté presente. Ambos son vinos de gran limpieza y precisión aromática en nariz, riesling en estado puro, así como una magnífica ligereza y frescura en boca, con una muy respetable concentración sápida dado el rango de precios en el que nos movemos. Quizá en este aspecto el 2005 destaque, con una mayor concentración sápida y persistencia, y quizá, cuando el carbónico se desvanezca, una menor sensación de frescor.
En cualquier caso, dos estupendos vinos a un precio muy asequible.

15 Comments:
Muy buen comentario, JA, y cuánta razón llevas. Este suceso de la saga Doenhoff sabe hacer las cosas muy bien y huye de cualquier tipo de excesos. he leido que, además de todo lo que tú comentas, no suele hacer ningún tipo de maceración prefermantiva y que el mosto ni ve los hollejos. Además no hace tampco, como tantos otros en Alemania y aquí, una fermentación en frío. Todo ello, unido a lo que dices de las levaduras autóctonas, hace de cualquier vino de esta casa, un producto muy a tener en cuenta.
Saludos cordiales!
Joan
Donde escribí "suceso" hay que leer "sucesor". Caramba con la mecanografía!
Joan
Pues eso no lo sabía, Joan. Muchas gracias por tu enriquecedor apunte. Es pasmosa la pureza e intensidad que alcanzan estos vinos, y más teniendo en cuenta lo dicho...
Sí, ¿verdad? Es un tipo de vino cuyo recuerdo persiste y persiste en la memoria. Este Dönnhoff tiene que ser un tipo bien especial.
Saludos!
Joan
Pues sí, tiene que ser una suerte poder conversar con él tranquilamente. Nosotros intercambiamos algunas palabras con él en la presentación de Vins Alemanys de este año, y parecía un hombre muy sereno y amable, al igual que su mujer. Se les veía con una magnífica disposición a la hora de hablar de sus vinos y mostrarlos. Muy buen carácter el de esta pareja.
Me encanta todo lo que he probado de Dönhoff. Y ademmñas es de las mejores relaciones calidad/precio entre los vinos alemanes con distribución correcta en España.
Un saludo y Feliz Navidad,
SobreVino
Ese "ademmñas" pretendía ser un "además" :-)
Un saludo,
SobreVino
Creo que a este 2005 hay que darle tiempo para pulir sus atisbos de adolescente rebelde!
Muy enriquecedor el comentario de Joan y muy interesante la opinión que tiene Dönnhoff sobre su posicionamiento ante sus Spätlese.
De todas maneras una de las características más importantes de este productor, aparte de los ya descritos por José Angel, es que en él puedes encontrar elegancia tanto en sus secos como en sus dulces, es una apuesta segura.
Sugiero una posterior cata comparando Breuer Rüdesheim '05 con este Dönnhoff '05 para así poder ver como han lidiado este voluptuoso 2005 que por lo que vamos viendo (y a la espera de los dulces) elegancia y potencia van a la par, a diferencia del 2003.
El pasado miércoles, Carlos Muro de Akelarre nos recibía con el 2005... Y estaba de miedo...
Hoy me han regalado el último libro de Parker Jr., sobre los mejores vinos y viñedos del mundo (ya hablaré de él algún día en mi blog) y habla maravillas (es el primero de su listado alemán) de Dönhoff. Ya sabéis la puntuación que le otorgó a su eiswein. Mentiría, negaría al Señor tres veces hoy mismo para poder probarlo.
Saludos!
Joan
Hombre Joan, no tienes que vender tu alma al diablo, sólo son unos 300 euros por media botella. Ya comentarás qué tal ese nuevo libro. No sabía que Parker fuera un referente para los vinos alemanes.
Rafa, toma nota de Akelarre y reforma la carta de Casa Luque... ;-)
Lluis, cuando vengas en enero haremos la cata comparativa que propones.
Un abrazo a los tres.
JA.
La putada, amigo mío, es queno tengo nada que vender al diablo, a estas alturas de mi vida. Ya he vendido todo el "pescado" y gastado todas las indulgencias plenarias que gané cuando era creyente...en fin...vayamos ahorrando para cuando tope con una de estas botellas, porque ésta no me la pierdo. Y lo de Parker, bien, ya sabemos que es quien mejor sabe venderse en el mundo del vino y aunque confiese él mismo la dificultad que entraña entender la viticultura centroeuropea y alemana, se atreve con algunas grandes bodegas.
Saludos!
Joan
PS. Cata comparada en enero??? Hummm...
Pues sí, en enero quizá me vea las caras con Herr Direktor...
Amigo Joan,
el diablo actualmente tiene su residencia en Málaga y de día se transfigura en pseudo-kurrante-estudiante de Informática. Además, tiene por secuaces gente que visita restaurantes con nombre de danzas de brujas.
Yo dado que últimamente peco más que Julián Muñoz jugando al monopoli he decidido escaparme en Enero a ver al diablo y a dejarme pervertir.
Esa cata comparativa entre el Rüdesheim y el Dönnhoff trocken creo que merecen el viaje aunque sea para luego acabar catando otras bagatelas a saber: abueletes de la Borgoña y jubilados de Mosela ;-)))
Y sobre Parker, sin coñas, a mi lo que me cuesta entender es lo que él entiende a la perfección y no lo que él no entiende...paradojas de la vida!
Bien, querido amigo, pronto lo podremos debatir en directo, pero Parker da una definición en su último libro, sobre los mejores viñedos y bodegas del mundo, de qué es perfección para él. Y me deja tranquilo pensar, por lo menos, que un componente esencial es "la subjetividad". Pasa que el muy bandarra lleva su subjetividad a 100 puntos y eso vale mucho y cuesta más a las bodegas que no llegan o caen. Una subjetividad a 99 puntos sería más razonable, creo.
Por lo demás, coincido contigo en que Málaga es un gran y hermoso lugar para pecar. Yo lo he hecho repetidas veces en los últimos años, aunque a niveles y con argumentos distintos a los vuestros, y me he sentido siempre muy a gusto en mi pecar malagueño.
Salud!
Joan
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