Amiot-Servelle Chambolle-Musigny 2002Domaine Amiot-Servelle
AOC Chambolle-Musigny (Borgoña, Francia)
13% alc.
Precio 32€
100% pinot noir
Chambolle-Musigny es uno de los pueblos más típicos de la Côte de Nuits, famoso por sus grandes vinos y sus construcciones agrestes y por su defensa del entorno cultural y la integridad del viñedo. Si viajamos de norte a sur, llegamos a Chambolle justo después de Gevrey-Chambertin y Morey-Saint-Denis. En opinión de muchos, y puestos a generalizar, se producen aquí los vinos más delicados de la Côte de Nuits, muchas veces llamados femeninos. Delicados sí, pero no faltos de intensidad. Toda la finura de la que la Borgoña es capaz. Famosa es ya la frase que califica a los vinos de Le Musigny, su pago más famoso como “puño de hierro en guante se seda”.
Christian Amiot y su mujer Elizabeth Servelle regentan la bodega que, desde 1990 produce bajo el nombre de Amiot-Servelle los vinos que otrora apareciesen bajo la marca de Servelle-Tachot. El patrimonio de viñas es excelente, casi 7 ha entre las que se incluyen terrenos en pagos tan afamados como Les Amoureuses, Derriére-la-Grange, les Charmes o Clos de Vougeot, además de las parcelas calificadas como village Chambolle-Musigny de las que procede el vino que nos afecta ahora y otras en Borgoña genérico. En años recientes la calidad ha aumentado enormemente, y la crítica especializada viene alabando los vinos del domaine, situándose éste cada vez más cerca de los más reputados del pueblo de Chambolle.
Desde hace más de diez años, la bodega viene adoptando los principios de la cultura biológica, disminuyendo el uso de pesticidas y fertilizantes químicos. Se trabajan los terrenos en las diferentes estaciones, se utiliza estiércol como fertilizante y se realizan análisis periódicos del suelo (método GEST). La vendimia es manual, con una selección cuidadosa tanto en el viñedo como en la bodega. La vinificación es tradicional (con control de temperatura y bazuqueo) en cubas de madera abiertas. Ligera maceración en frío antes de la fermentación de quince días mínimo, con despalillado más o menos total dependiendo de la añada. La crianza del vino dura al menos 18 meses en barricas de roble renovadas parcialmente, siendo el porcentaje de barricas nuevas para el Chambolle-Musigny village de un 20%, y llegando hasta el 50% el los vinos más prestigiosos de la bodega. El embotellado se realiza en la propiedad, sin filtrar los vinos tintos desde 1997.
Es pues un productor que, a pesar de tener un espíritu de salvaguarda por la elaboración tradicional y la expresión del terroir, no es para nada rígido, adaptando los procesos de producción al carácter de la añada en pos de una mejor, más respetuosa y más nítida expresión de sus vinos.
Como hemos dicho, las uvas de las que procede este vino se encuentran en viñedos dentro de la denominación Chambolle-Musigny. Concretamente se trata de diferentes parcelas que suman un total de dos hectáreas:
- Les Danguerrins, de 51 a, plantada en 1992. Suelos poco profundos y muy pedregosos, no obstante ricos en materia orgánica y poco sensibles a la sequía. Parcela bien expuesta y una de las más elevadas del pueblo.
- Les Borniques, de 11 a y viñas de 70 años de edad y Les Arguilliers de 34 y viñas de 35 años, parcelas con suelos muy calcáreos y poco pedregosos. Muy bien expuestas y limítrofes al grand cru Le Musigny.
- Les Bas-Doix, con 45 a de 12 años, 25 a de 70 años y 17 a de 30 años de edad. Parcelas con suelo bastante profundo, muy calcáreo y poco pedregoso. Magnífico drenaje. Cercanas a las viñas de Vougeot.
- Les Drazeys, parcela de 24 a y plantada hace una quincena de años. El suelo es calcáreo, bastante pedregoso y no muy profundo. Buena exposición. Se encuentra al norte del pueblo.
- Aux Croix (8 a de 35 años), les Clos (7 a de 35 años) y les Bussières (8 a de 5 años).
Dos mil dos ha sido un gran año en la Borgoña, tanto para blancos como para tintos. La floración tuvo lugar en buenas condiciones, seguida de unos meses de julio y agosto algo escasos de sol y con temperaturas por debajo de la media, pero también con precipitaciones escasas para la media de la Côte d’Or. A finales de agosto sí que hubo abundantes lluvias y temperaturas bajas, pero el buen tiempo, afortunadamente volvió a la parte norte a principios de septiembre, proporcionando buenos niveles de azúcar y reteniendo la acidez gracias a unos cielos claros y vientos secos del norte que propiciaron unas excelentes condiciones sanitarias en la fruta. La cosecha comenzó el 18 de septiembre en la Côte de Nuits. El estilo de los tintos viene siendo el de vinos muy maduros, pero dotados de un magnífico equilibrio en manos de los buenos productores. Más expresivos de su pinot noir que del terruño del que proceden. En muchos casos son vinos que se beben bien jóvenes, pero que tienen un buen potencial de guarda. Esta guarda será especialmente gratificante a nivel de grand cru. Se ha dicho que en 2002 es difícil equivocarse al comprar. Prácticamente en toda la Côte d’Or se han dado vinos excelentes, y las diferencias de calidad entre los diferentes niveles de clasificación de los viñedos no son tan evidentes gracias a las condiciones favorables. Eso sí, como siempre, pongámonos en manos de buenos productores.
Pero vayamos a la copa. Visualmente es de capa media-baja, con destellos color rubí. Tiene una nariz elegante, franca y de buena complejidad. No excesivamente profunda, pero sí bastante seria. Buena expresión de la pinot noir (frutillos rojos frescos), muy fina, con los aportes de la madera (en forma de regaliz, cedro) y la fruta al unísono y bien conjuntados. De fondo aromas ya de cierta evolución en botella en forma de trufas y violetas. Seductora nariz. En boca entrada equilibrada, muy viva, paso ligero, final algo áspero y con ligero amargor, quizá de la madera, o quizá para este vino en este año no se despalilló completamente, en cualquier caso no es molesto , pero se ve un poco acentuado por la acidez haciendo parecer al vino algo descarnado. Sorprende al final con un ramillete de aromas bastante persistente. Concentración moderada, que sorprende al final.
Elegante, femenino y sereno. Muy agradable con la comida, con platos delicados. Difícil hablar aquí de un vino muy maduro, no al menos en términos absolutos. El estilo del productor no hace concesiones de ese tipo. Estamos ante un vino sutil y ligero, no exento de concentración, limpio, perfumado. De esos vinos que construyen los tópicos sin que ello signifique que no es un vino placentero, interesante y muy digno. Eso sí, no es barato.
AOC Chambolle-Musigny (Borgoña, Francia)
13% alc.
Precio 32€
100% pinot noir
Chambolle-Musigny es uno de los pueblos más típicos de la Côte de Nuits, famoso por sus grandes vinos y sus construcciones agrestes y por su defensa del entorno cultural y la integridad del viñedo. Si viajamos de norte a sur, llegamos a Chambolle justo después de Gevrey-Chambertin y Morey-Saint-Denis. En opinión de muchos, y puestos a generalizar, se producen aquí los vinos más delicados de la Côte de Nuits, muchas veces llamados femeninos. Delicados sí, pero no faltos de intensidad. Toda la finura de la que la Borgoña es capaz. Famosa es ya la frase que califica a los vinos de Le Musigny, su pago más famoso como “puño de hierro en guante se seda”.
Christian Amiot y su mujer Elizabeth Servelle regentan la bodega que, desde 1990 produce bajo el nombre de Amiot-Servelle los vinos que otrora apareciesen bajo la marca de Servelle-Tachot. El patrimonio de viñas es excelente, casi 7 ha entre las que se incluyen terrenos en pagos tan afamados como Les Amoureuses, Derriére-la-Grange, les Charmes o Clos de Vougeot, además de las parcelas calificadas como village Chambolle-Musigny de las que procede el vino que nos afecta ahora y otras en Borgoña genérico. En años recientes la calidad ha aumentado enormemente, y la crítica especializada viene alabando los vinos del domaine, situándose éste cada vez más cerca de los más reputados del pueblo de Chambolle.
Desde hace más de diez años, la bodega viene adoptando los principios de la cultura biológica, disminuyendo el uso de pesticidas y fertilizantes químicos. Se trabajan los terrenos en las diferentes estaciones, se utiliza estiércol como fertilizante y se realizan análisis periódicos del suelo (método GEST). La vendimia es manual, con una selección cuidadosa tanto en el viñedo como en la bodega. La vinificación es tradicional (con control de temperatura y bazuqueo) en cubas de madera abiertas. Ligera maceración en frío antes de la fermentación de quince días mínimo, con despalillado más o menos total dependiendo de la añada. La crianza del vino dura al menos 18 meses en barricas de roble renovadas parcialmente, siendo el porcentaje de barricas nuevas para el Chambolle-Musigny village de un 20%, y llegando hasta el 50% el los vinos más prestigiosos de la bodega. El embotellado se realiza en la propiedad, sin filtrar los vinos tintos desde 1997.
Es pues un productor que, a pesar de tener un espíritu de salvaguarda por la elaboración tradicional y la expresión del terroir, no es para nada rígido, adaptando los procesos de producción al carácter de la añada en pos de una mejor, más respetuosa y más nítida expresión de sus vinos.
Como hemos dicho, las uvas de las que procede este vino se encuentran en viñedos dentro de la denominación Chambolle-Musigny. Concretamente se trata de diferentes parcelas que suman un total de dos hectáreas:
- Les Danguerrins, de 51 a, plantada en 1992. Suelos poco profundos y muy pedregosos, no obstante ricos en materia orgánica y poco sensibles a la sequía. Parcela bien expuesta y una de las más elevadas del pueblo.
- Les Borniques, de 11 a y viñas de 70 años de edad y Les Arguilliers de 34 y viñas de 35 años, parcelas con suelos muy calcáreos y poco pedregosos. Muy bien expuestas y limítrofes al grand cru Le Musigny.
- Les Bas-Doix, con 45 a de 12 años, 25 a de 70 años y 17 a de 30 años de edad. Parcelas con suelo bastante profundo, muy calcáreo y poco pedregoso. Magnífico drenaje. Cercanas a las viñas de Vougeot.
- Les Drazeys, parcela de 24 a y plantada hace una quincena de años. El suelo es calcáreo, bastante pedregoso y no muy profundo. Buena exposición. Se encuentra al norte del pueblo.
- Aux Croix (8 a de 35 años), les Clos (7 a de 35 años) y les Bussières (8 a de 5 años).
Dos mil dos ha sido un gran año en la Borgoña, tanto para blancos como para tintos. La floración tuvo lugar en buenas condiciones, seguida de unos meses de julio y agosto algo escasos de sol y con temperaturas por debajo de la media, pero también con precipitaciones escasas para la media de la Côte d’Or. A finales de agosto sí que hubo abundantes lluvias y temperaturas bajas, pero el buen tiempo, afortunadamente volvió a la parte norte a principios de septiembre, proporcionando buenos niveles de azúcar y reteniendo la acidez gracias a unos cielos claros y vientos secos del norte que propiciaron unas excelentes condiciones sanitarias en la fruta. La cosecha comenzó el 18 de septiembre en la Côte de Nuits. El estilo de los tintos viene siendo el de vinos muy maduros, pero dotados de un magnífico equilibrio en manos de los buenos productores. Más expresivos de su pinot noir que del terruño del que proceden. En muchos casos son vinos que se beben bien jóvenes, pero que tienen un buen potencial de guarda. Esta guarda será especialmente gratificante a nivel de grand cru. Se ha dicho que en 2002 es difícil equivocarse al comprar. Prácticamente en toda la Côte d’Or se han dado vinos excelentes, y las diferencias de calidad entre los diferentes niveles de clasificación de los viñedos no son tan evidentes gracias a las condiciones favorables. Eso sí, como siempre, pongámonos en manos de buenos productores.
Pero vayamos a la copa. Visualmente es de capa media-baja, con destellos color rubí. Tiene una nariz elegante, franca y de buena complejidad. No excesivamente profunda, pero sí bastante seria. Buena expresión de la pinot noir (frutillos rojos frescos), muy fina, con los aportes de la madera (en forma de regaliz, cedro) y la fruta al unísono y bien conjuntados. De fondo aromas ya de cierta evolución en botella en forma de trufas y violetas. Seductora nariz. En boca entrada equilibrada, muy viva, paso ligero, final algo áspero y con ligero amargor, quizá de la madera, o quizá para este vino en este año no se despalilló completamente, en cualquier caso no es molesto , pero se ve un poco acentuado por la acidez haciendo parecer al vino algo descarnado. Sorprende al final con un ramillete de aromas bastante persistente. Concentración moderada, que sorprende al final.
Elegante, femenino y sereno. Muy agradable con la comida, con platos delicados. Difícil hablar aquí de un vino muy maduro, no al menos en términos absolutos. El estilo del productor no hace concesiones de ese tipo. Estamos ante un vino sutil y ligero, no exento de concentración, limpio, perfumado. De esos vinos que construyen los tópicos sin que ello signifique que no es un vino placentero, interesante y muy digno. Eso sí, no es barato.
Etiquetas: borgoña tinto, chambolle-musigny

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home